Y no paraba de hablar, no paraba de enunciar una y otra vez diferentes enunciados, uniéndolos y formando su monólogo con un discurso estridente, cargado de fricciones, de un perfecto lenguaje y una gesticulación grande, se enciende un cigarrillo, habla,se detiene, da dos caladas, suelta el humo hacia mis punteras y al suelo que comparten nuestros pies, y continúa hipnotizándome. Yo respondo apenas con algún monosílabo, tratando de encajar mis síes y noes, entre los espacios que deja para dejar de hablar, fumar o asentir mientras absorbe el humo.
Entonces es cuando empiezo a desconectar y me centro en su iris y su ojo, en la tímida sonrisa imposible de reprimir que se me dibuja al clavarme a ella, concentrándome en los dos minúsculos puntos de noche que se dibujan en su rostro.
Todo comienza a ralentizarse, incluso parece que habla menos, o algo más lento, como si los minutos corrieran con pereza por mi reloj digital del móvil, ya de por sí retrasado seis minutos. Te miro sin hablar, no respiro, no siento el viento, no siento ni mi piel sobre mis músculos y huesos, solo siento tus ojos y todo lo que allí se me da cita.
Algún ente extraño, una especie de reluciente brillo en su expresión y rostro, en la comisura de sus labios, que con dificultad pueden ocultar los dientes, como si sonriera, como si transmitiera su actual sentimiento de plenitud a través de esos labios arqueados y esas comisuras alegres.
Se trata básicamente de un barranco, una pared, algo vertical, de lo que me despeño y caigo, deslizándome e introduciéndome en su acuosa pared, en su pozo sin fondo de extrañezas y terrenos baldíos y desconocidos aún.
Se te esquivan los ojos y hasta parece que sonríes tras tu vida, tras tus palabras, e incluso tras de mí.
"Toda mi vida en Ruinas ante mis ojos, y caí en la cuenta de que hagas lo que hagas, al final va a resultar una perdida de tiempo, asi que tampoco importa demasiado si te vuelves loco" Jack Keoruac.
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martes, 6 de septiembre de 2011
domingo, 24 de abril de 2011
Manifiesto de Amor
Porque qué más da si un día no te veo (e incluso dos). Está claro que no mataría por ti, que no soy tan estúpido como para tenerte omnipresente en mi vida y que no me gusta clamar tu nombre y lo mucho que te quiero por ahí, porque sí, te quiero, tu hazte la tonta, y que parezca que no te das cuenta.
Puedo decirte también algo parecido a que me tienes preso de ti, encarcelado en tu prisión de amor, con el único delito de quererte más que a nadie, y que solo con verte sonrío... pero es mentira, cuando te miro no sonrío, me acojono con el simple hecho de tenerte cerca, y lo de la prisión simplemente me parece completamente absurdo y cursi, qué quieres que te diga.
Porque el amor no es mandarte flores, hacerte favores, apoyarte ni secar tus terribles lágrimas. Amar no es nada de eso, no es follar no es decirte “quiero dormir a tu lado para sentir tu calor, y con eso me basta”. ¿Qué queréis? ¿Qué os diga que es el Amor? ¿Como queréis que sepa Yo ni nadie la definición de amor cuando para cada uno de nosotros es algo diferente? Desde luego sois unos ingenuos muy temerarios.
Vamos a ser sinceros, el amor no es nada de esto, no hay una definición universal, pues existen desde significados dolorosos como las cuchillas hasta empalagosos como el mousse de chocolate. El amor es sentir que cuando ves a esa persona en cuestión (En este caso tú) ser capaz de seguir sintiendo ese acojonamiento, ese cobarde sentimiento de culpabilidad mezclado con una valentía que se queda en el pensamiento. Que cada roce es como aire, un soplo de brisa veraniega, una lagrimita al mar.
¿Qué por qué escribo esto? Pues por amor, que eres idiota, te escribo e insulto con todo el amor y el cariño que puede fluir ahora mismo de mí.
Los abajo Firmantes:
Ignacio Gallello, -Toma el lápiz y firma si total, tenemos goma de borrar.
Puedo decirte también algo parecido a que me tienes preso de ti, encarcelado en tu prisión de amor, con el único delito de quererte más que a nadie, y que solo con verte sonrío... pero es mentira, cuando te miro no sonrío, me acojono con el simple hecho de tenerte cerca, y lo de la prisión simplemente me parece completamente absurdo y cursi, qué quieres que te diga.
Porque el amor no es mandarte flores, hacerte favores, apoyarte ni secar tus terribles lágrimas. Amar no es nada de eso, no es follar no es decirte “quiero dormir a tu lado para sentir tu calor, y con eso me basta”. ¿Qué queréis? ¿Qué os diga que es el Amor? ¿Como queréis que sepa Yo ni nadie la definición de amor cuando para cada uno de nosotros es algo diferente? Desde luego sois unos ingenuos muy temerarios.
Vamos a ser sinceros, el amor no es nada de esto, no hay una definición universal, pues existen desde significados dolorosos como las cuchillas hasta empalagosos como el mousse de chocolate. El amor es sentir que cuando ves a esa persona en cuestión (En este caso tú) ser capaz de seguir sintiendo ese acojonamiento, ese cobarde sentimiento de culpabilidad mezclado con una valentía que se queda en el pensamiento. Que cada roce es como aire, un soplo de brisa veraniega, una lagrimita al mar.
¿Qué por qué escribo esto? Pues por amor, que eres idiota, te escribo e insulto con todo el amor y el cariño que puede fluir ahora mismo de mí.
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Ignacio Gallello, -Toma el lápiz y firma si total, tenemos goma de borrar.
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