sábado, 27 de octubre de 2012

"¡Venceremos!" El Potemkin como Filosofía


Insurrectos, rebeldes, insubordinados, ingobernables y románticos. Muertos de amor.

Los marineros del Potemkin decidieron tirar al capitán por la borda y bombardear el cuartel general de Odessa en respuesta a la masacre del Régimen. Pasara lo que pasara, los marineros del Potemkin decidieron ser libres, decidieron que la esperanza de la victoria efímera bien podría valer un exilio, una persecución e incluso la muerte.

El Potemkin es muerte y fracaso.

Pero el Potemkin es el despertar de la esperanza, el poso de la Humanidad. El Potemkin son la fraternidad y la dignidad insurrectas, perpetuadas en el exilio y el recuerdo. Potemkin es reconquistar las riendas de tu vida y compartirla con los demás. Potemkin es recuperar el sentido heroico de la vida.

Hoy, 107 años y casi 5 meses después de todo aquello, cabría la pregunta sobre quién venció cuando los marineros de la escuadra que tenía que hundir el Acorazado como represalia, decidieron que lo único que saldría de los cañones que apuntaban a sus camaradas sería el mudo silencio de la conciencia.

Me pregunto cómo podemos convertirnos en los marineros insurrectos de este Acorazado Potemkin que es la vida, para darle la vuelta al mundo, sacudirlo, y quitarle toda la mierda.

2 comentarios:

  1. Lo primero es conseguir que todos se lo pregunten. Me gusta.

    Un saludo.

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